10 de Diciembre de 2025

Aneurismas cerebrales y accidentes cerebrovasculares: diagnóstico oportuno y tratamiento de alta complejidad en el HGGB

El aneurisma cerebral es una dilatación patológica de una arteria del cerebro producida por una debilidad en la pared arterial. Aunque puede tener un componente hereditario, también puede desarrollarse en personas sin antecedentes familiares debido a factores como hipertensión, tabaquismo, consumo de drogas o simplemente la edad.

El Dr. Ignacio Molina, neurorradiólogo intervencional de la Subunidad Neurovascular del Hospital Guillermo Grant Benavente, explica: "Un aneurisma es como un globito que se forma en la arteria y que puede seguir creciendo o romperse. El mayor riesgo es la hemorragia subaracnoidea, que ocurre cuando se rompe y la sangre pasa al espacio subaracnoídeo con una presión altísima, generando complicaciones graves como hidrocefalia, aumento de la presión intracraneana, vasoespasmo e incluso la muerte". Se estima que cerca de un 3% de la población tiene un aneurisma cerebral sin saberlo, ya que la mayoría son asintomáticos hasta su ruptura. Muchas veces, estos se detectan de manera incidental mediante una neuroimagen solicitada por otra causa, lo que permite planificar un tratamiento y evitar una catástrofe.

Tratamientos disponibles

Hoy en día existen distintas alternativas para tratar un aneurisma cerebral. La técnica clásica es la cirugía abierta, donde se coloca un clip que aísla el aneurisma. Sin embargo, en los últimos años se ha desarrollado con gran éxito la terapia endovascular, que consiste en reparar la arteria desde dentro, mediante catéteres introducidos por la arteria femoral o radial, logrando proteger el aneurisma sin necesidad de una cirugía mayor.

En el HGGB contamos con tecnología de vanguardia y dispositivos de última generación, similares a los utilizados en Europa o Estados Unidos. Estos procedimientos de alta complejidad están disponibles en el sistema público, sin costo directo para los pacientes, lo que constituye un gran avance para la salud de nuestra región.

Accidentes cerebrovasculares en la región

La incidencia de los accidentes cerebrovasculares (ACV) en la Región del Biobío se estima en 200 casos por cada 100.000 habitantes al año, lo que implica que diariamente ingresan nuevos pacientes al hospital. De estos, el 80% son isquémicos y el 20% hemorrágicos. • En los ACV isquémicos por obstrucción de grandes vasos, la trombectomía mecánica endovascular es la técnica más eficaz para restablecer el flujo cerebral con altas tasas de éxito. • En los ACV hemorrágicos, la terapia endovascular se aplica en casos específicos como aneurismas cerebrales, malformaciones arteriovenosas y fístulas.

"El diagnóstico oportuno es clave. Mientras más rápido llegue el paciente, más posibilidades tenemos de actuar y salvar vidas, disminuyendo secuelas y mejorando la calidad de vida", enfatiza el Dr. Molina.